A veces ocurre.

El éxito o el fracaso que logren los hijos, generalmente es un asunto de responsabilidad compartida, puesto que, esto no depende, totalmente, del buen desempeño que realicen los progenitores en su rol de padres, sino que también, de cuanto sean capaces los hijos y estén dispuestos a dejarse guiar por la sabiduría que las experiencias le haya heredado a los padres. Sabemos, que muchos padres se desviven, invirtiendo sus vidas, su tiempo y todos sus recursos en los hijos, en la esperanza de forjarles un destino de excelente futuro en el aspecto de conducta moral y de vida social, así como, en el equilibrio y desenvolvimiento de su actividad en el aspecto de las finanzas, pero que, sin embargo, apenas algunos de estos hijos, empiezan a verse con un poco de tamaño y a enamorarse, los padres para ellos empiezan a volverse invisibles y luego estos hijos en su forma de conducta equivocada, se vuelven esclavos de lo que ellos mismos creen, y protagonistas de sus propias decisiones, que, a su vez, sus hechos, casi siempre los vuelven el blanco y víctimas de terribles y funestas consecuencias, Por Derwell J Fallu

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s