No fue nuestra noche.

Desnuda como el alma,
así te vieron mis ojos,
sintiendo tu piel en mi piel, como abrigo de lana
y tu suave caricia en mi espalda,
aquella luz en el techo
de multicolores que giraba
y que hacían
de nuestra habitación,
como un pedazo del cielo
con estrellas que brillaban.
era tan intensa la luz
que había en tu mirada, aquellos espejos en el techo, parecían que nos expiaban
todo estaba tan hermoso
en tu pecho te ardía la pasión
y de hacer el amor
se te aumentaban las ganas
tus pechos eran bonitos
como las columnas del palacio de un rey
con mis labios los acariciaba
y se te erizaba la piel
y ése pensamiento en tu mente,
que si al hacer el amor te embarazabas
de saber qué, después de ésa noche pasaba,
de hacer el amor, se te apagaban las ganas
sacando fuerza de voluntad
me dijiste;
levántate y vámonos ya
porque sabías de hoy,
pero de mañana, nada. Por Derwell J Fallu

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s